Me doy cuenta que llevo desde Navidad sin pasar por mi caso, ahora, mientras en la radio suena la nostalgica canción de Melocos y la Quinta estación. En realidad odio este tipo de canciones que solo te traen recuerdos estúpidos a tu mente, pero esta es diferente... habla de esas despedidas que, en realidad, a nadie le gustan pero que te cambia la vida completamente y que sabes que, una vez llegas a Madrid, todo es diferente y, en momentos, mejor. Cuando me voy, en los andenes de la estación de Alicante te encuentras todo tipo de personas que se van, cada una a una cosa diferente, de hecho, me encanta imaginarme sus situaciones; de dónde vienen, dónde van y por qué. Muchas de ellas se van de su tierra, dónde nacieron o dónde tienen a las personas que quieren. Coges el tren que te transporta a tu nueva vida, pero en ese momento te vienen a la cabeza todos los sueños que has dejado atrás, todos los buenos momentos vividos, todas las personas... y, como dice la canción "aquel olor a sal".
Pero llegas a Madrid y te das cuenta de que es aquí dónde esta, ahora mismo, tu vida. Personas que conoces nuevas, momentos que quizás nunca se vayan a repetir... y es eso lo que tienes que aprovechar ahora mismo, porque allí te quedan las personas imprescindibles que, aunque estes lejos, sabes que vuelves y allí están; y allí esta los sitios que te han visto ganar y te han enseñado a perder, los momentos que también han sido únicos y que, vuelves y aceptas los nuevos retos, con fascinación, porque pensabas que nunca iban a volver a ocurrir... Pero ahora aquí aparecen nuevos desafíos, nuevas sensaciones y nuevas personas y eso es en lo que ahora piensas y no en lo que te encontrarás a la vuelta a casa, porque, realmente no te importa. Piensas en disfrutar los últimos cuatro meses como universitaria; cada momento, aunque tengas que sacar las ganas de debajo de las piedras.
Un ejemplo ha sido esta última semana, que si me pusiera a contarlo podría estar horas y, sinceramente, es de lo que menos ganas tengo. Pero se puede resumir diciendo que ha sido muy intensa; sin dar muchos más datos. Ayer alguien me preguntó "que tal" y solo me salió decir "demasiado bien", "¿y eso?" pues por muchos motivos ya que ha habido de todo y muchas risas a pesar de haber perdido dinero en el casino. Solo puedo decir, que el temazo puntaca-na-diense "Siente el boom" ha sonado de fondo (tanto a través del ordenador como a en boca de alguien) desde el miercoles pasado. El resto ha sido pasarse demasiado, más de lo que lo debería.
De hecho, te podría decir que si quieres tener algo de lo que hablar durante la semana sólo tienes que pasarte por el Treintaytantos... cuando estemos nosotros. En fin, el otro día en un programa de Antena 3 sobre las adicciones de los adolescentes salió una canción nueva que dice "yo lo que quiero es irme de fiesta.." que, por lo visto es el nuevo himno de los jóvenes borrachos... Me dí cuenta de que, a este paso tendremos que hacerla nuestra... bueno, nosotras y Paquirrín, que este fin de semana estaba dándolo todo por tierras valencianas aunque el miércoles estaba de Feria de Abril por Madrid, mientras nosotras nos bebiamos todo el rebujito del Dalay.
Por otro lado, este nuevo fin de semana ya ha comenzado. Y puede llegar a ser tan surealista como cuando vi el otro dia a una china de Sevilla en "Tienes Talento" (Cuatro) que hablaba andaluz y bailaba flamenco como una crack.
lunes, 18 de febrero de 2008
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1 comentario:
Si...si...pero el sabado no salisteis.....y hoy domingo no os habeis pasado a vernos.....que hemos jugado de empalme.....que sueeeeeñooooo.
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