<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-1992784037172837690</id><updated>2011-05-03T08:04:37.774+02:00</updated><title type='text'>...de por qué claveles para una revolución</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://7rojo.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://7rojo.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>p7</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02739446719142150555</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_4K-BA-B1pcQ/R7ECNCwPNWI/AAAAAAAAAAc/fmd7pgAJz78/S220/2661298104778daed5fc0e.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>13</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1992784037172837690.post-3913353620936106460</id><published>2008-09-29T17:03:00.004+02:00</published><updated>2008-10-01T12:34:34.803+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt;El otro día leímos un artículo de El País que, sinceramente, nos dejó con ganas de conocer más. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Estabamos entre dos coches de la calle de atrás, sentados en el bordillo intentando comprender lo que ocurría mientras fumábamos aquello que tenía de su pueblo. De pronto, en una de las páginas de sociedad salió la noticia, &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/sociedad/minutos/viaje/alucinogeno/elpepisoc/20080921elpepisoc_4/Tes"&gt;'Cinco minutos de viaje alucinógeno'&lt;/a&gt;. Explicaba muchas cosas de las que nos hicimos eco, una nueva droga de Estados Unidos, "se fuma", me dijo con su sonrisa. Lo leímos, y nos sorprendió. Conocimos cosas de los americanos que, realmente no es tan nueva pero que lo han publicado "para rellenar la falta de noticias de este verano". Coneste artículo 'aprendimos' que la maría tiene 15 millones de consumidores habituales, entre los que, durante este periodo de tiempo, puedo incluir al menos los más de diez redactores en la lista. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Dicen, las malas lenguas, que no es adictiva "porque es algo que no te apetece hacer cada día", según explica el periódico, claro está. Esa frase dió mucho de sí ya que, él dijo lo que yo también pensaba, "ojala la tuviéramos". Para sentarte tras una pantalla del ordenador a escribir, la mayor parte del tiempo, cosas que te inventas...  necesitas algo de 'apoyo moral', y que mejor que una buena hierba o, en su defecto, una buena copa, como hace más de uno que me ronda diariamente por el periodico.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y nosotros estábamos allí, esperando a que el reloj marcara y media para volver a entrar. "Te queda poco", me dijo guiñando el ojo, "estarás contenta". Y no sé si lo estaba. Cuando pasas tres meses de tu vida, todos los días sin parar y teniendo de fondo las tonterías del estilo.. sabes que luego lo echarás de menos, al menos un poco. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Las tres de la tarde ya no las podremos pasar bajo el sol de agosto, buscando una sombra y sentados en un bordillo entre coches mientras nos contamos las últimas tonterías. Las nueve de la noche ya no serán sinónimo de unas cañas, que luego siempre traían algo más. Las once o doce ya no será la hora del 'almuerzo' de una tapa de tortilla y una caña. Y por las noches mi móvil igual ya no sonará diciendo esas cosas. Pero bueno, las promesas de volver siguen ahí. Igual ha sido el destino, o mi cabeza que se colapsó ante tanta despedida, pero me toca volver porque me he dejado unas cuantas cosas. Y supongo que ese día, volveremos a almorzar y a buscar una sombra para fumar algo, mientras nos sentamos entre dos coches para contarnos las últimas noticas 'destacadas' del día.... entre las que, quién sabe, igual vuelva a estar lo 'más nuevo' de América.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1992784037172837690-3913353620936106460?l=7rojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://7rojo.blogspot.com/feeds/3913353620936106460/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1992784037172837690&amp;postID=3913353620936106460' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/3913353620936106460'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/3913353620936106460'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://7rojo.blogspot.com/2008/09/el-otro-da-lemos-un-artculo-de-el-pas.html' title=''/><author><name>p7</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02739446719142150555</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_4K-BA-B1pcQ/R7ECNCwPNWI/AAAAAAAAAAc/fmd7pgAJz78/S220/2661298104778daed5fc0e.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1992784037172837690.post-4823064267510145507</id><published>2008-09-20T12:07:00.005+02:00</published><updated>2008-09-20T23:49:30.594+02:00</updated><title type='text'>Desayunos</title><content type='html'>&lt;div&gt;Entre sorbo y sorbo me lo contaba el otro día. Mientras soplaba el café porque llegaba ya tarde a trabajar y la bebida no se enfriaba. A mí, sin embargo, todavía me quedaban tres cuartos de hora por delante. Removía con ansias la cuchara y no apartaba la vista de la pequeña taza, como si así fuera a estar menos caliente. Mientras tanto, se volvió a encender otro Marlboro, el tercero durante los apenas veinte minutos que llevábamos sentados en aquella mesa que ya teníamos como nuestra. Una mesa que, a base de desayunos, ya nos esperaba siempre, de lunes a sábado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Me explicó como había seducido a aquella chica una noche cualquier de las fiestas de Moros y Cristianos en su pueblo. Y me sorprendió. Porque no le tenía como un seductor que pudiera embaucar de esa manera a cualquiera. Pero por lo que contó, se miraron, se sonrieron. Sonaba típico pero de él me lo esperaba. Una persona de los 'típicos atípicos' como definía sus artículos.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;- &lt;em&gt;Y luego todo vino seguido. De ahí me la llevé, no sé muy bien como, a la cama.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Lo recuerda como si fuera algo que le ocurre a uno todos los días. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Desde que lo conocí, tras su pantalla del ordenador, rodeado de papeles, me di cuenta que una buena amistad nos iba a unir. A partir de ahí todo 'vino seguido' como dice él siempre. Empezamos con las risas maliciosas en las reuniones de la mañana. Seguimos quedando para "tomar unas cañas" a la salida de la dura jornada. Comenzamos a quedar todas las mañanas para desayunar y tener al menos veinte minutos para hablar de cosas tontas antes de entrar a trabajar. Y así poco a poco. Hasta que yo me fui. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Ahora seguíamos quedando para desayunar aunque él se tenía que marchar tres cuartos de hora antes que yo. Pero el madrugón valía la pena. Con cualquier tontería ya tenía cachondeo para todo el día. Siempre la misma mecánica. Por la mañana sonaba el teléfono de mi mesa y, al principio sorprendida, lo cogía y era él para desearme un "feliz día de curro". Ahora necesito esa llamada para afrontar la 'dura jornada laboral' frente al ordenador.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Los días que libra sigue viniendo a desayunar, a nuestro bar de siempre. En nuestra mesa. Entras, lo ves y te alegras. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y así todos los días. Hasta que decidimos ir a cenar juntos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;- &lt;em&gt;Vamos a celebrar nuestra peculiar cena de empresa de desayunos ¿no?&lt;/em&gt; - me planteó un día con su ya típico Marlboro en la mano y el café con leche en la otra. Entre semana tiraba por el cortado, pero cuando llegaba el viernes, el café con leche decía que le 'revitalizaba'. (Como él me enseñó sigo utilizando las comillas simples "cuando no sepas si cursiva o simples, siempre opta por las segundas" me repetía constantemente sin apartar su mirada de la pantalla)&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y así lo hicimos. Cenamos con un buen vino, comimos buena carne, que a mí no me gusta tanto como a él, por cierto. Después vinieron los chupitos. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;- &lt;em&gt;Pacharán que es lo que a la chica le gusta.&lt;/em&gt; - le dijo al camarero con su claro acento valenciano, guiñándome a la vez a mí un ojo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y del pacharán pasamos a las copas. Y de las copas a los chistes.  Y de ahí a un 'vamonos' mientras su mano pasaba por mi espalda. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y era tal la confianza de todos esos meses desayunando juntos. Todas las miradas cómplices cuando asomábamos la cabeza por encima del ordenador que, acabamos como estaba claro que algún día ibamos a acabar. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Y hasta ahora.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1992784037172837690-4823064267510145507?l=7rojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://7rojo.blogspot.com/feeds/4823064267510145507/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1992784037172837690&amp;postID=4823064267510145507' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/4823064267510145507'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/4823064267510145507'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://7rojo.blogspot.com/2008/09/desayunos.html' title='Desayunos'/><author><name>p7</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02739446719142150555</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_4K-BA-B1pcQ/R7ECNCwPNWI/AAAAAAAAAAc/fmd7pgAJz78/S220/2661298104778daed5fc0e.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1992784037172837690.post-8653132669461162670</id><published>2008-09-20T01:42:00.004+02:00</published><updated>2008-09-20T12:07:16.215+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- &lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;En mi último viaje a Matalascañas, lo vi por primera vez.&lt;/span&gt; - dijo apartando la vista, por un breve periodo de tiempo de la taza - &lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;yo&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt; iba por la calle, miré hacia arriba y lo vi. Creo que ya nunca me he vuelto a cruzar personalmente, a partir de aquel momento ha sido por la tele, aunque viva aquí al lado, no lo he vuelto a ver.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- &lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;Pero si tú nunca has estado en Matalascañas, ni siquiera sabes donde esta eso.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt;- &lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;Ya, pero yo lo vi.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Y como eso todo. Por su forma de ser puedes pensar que es andaluz, sin embargo la sangre alicantina le sigue corriendo por las venas. Cabezota, pesado -intenso que diría otra persona-, alguien que si no cumple los siete pecados capitales, poco le falta. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Que vende Benidorm a los alemanes y se va a tomarse unas cañas después tranquilamente. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Realmente cobarde pero que pasa por el 'macho' que no es. Que pone una sonrisa y todo el mundo parece seguirle como si nada. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un ser que amansa a las fieras. Alguien que, en las fiestas siempre acaba rodeado de chicas a las que no sabes si les esta pidiendo el número de teléfono o cuál es el número del tinte que se han puesto. Y esto lo digo porque he sido testigo de ello. Porque le he visto retratar los culos de las guiris alemanas de Benidorm. Porque he visto como ha conseguido que dos guiris acaben chupándole a otra cosas solo para que les haga una fotografía.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Un embaucador que dirían por algunos pueblos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La cara y la cruz. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Uno embauca con su sonrisa y consigue lo que quiere y, sin embargo el otro, tiene, simplemente ocurrencias. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- &lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;Estoy empachado de tanta comida. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;- &lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;Para comida la mía del fin de semana pasado. Que no sabía sí pedir en la barra pharmaton o una botella de agua. El postre no tuvo precio&lt;/span&gt; - mientras guiña un ojo - &lt;span class="Apple-style-span" style="FONT-STYLE: italic"&gt;pero la comida de techo tampoco. Después de una sesión de esas si que te empachas. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Una persona que tiene respuesta para todo. Mejor no le preguntes si sabe de algo 'curioso' porque el día que lo intenté, por primera vez, sin realmente analizarlo, acabó mal. Bueno, no tan mal como diría. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Puedes acabar en la cama con él sin apenas comerlo o beberlo. Sin darte cuenta, dos palabras y prueba superada que decía el presentador del Grand Prix. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;O igual, en vez de eso, te ves que esas personas un tanto 'peculiares' acaban encontrando un hueco en ese blog que escribes cuando no quieres o no puedes dormir. Cuando el vecino tiene la radio puesta y te desvela o cuando quieres salir a fumar a la terraza mientras tu familia duerme y solo el silencio, y bueno, el perro, te acompañan. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pues, finalmente encuentran un hueco en este blog y quizás, también en tu memoria. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1992784037172837690-8653132669461162670?l=7rojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://7rojo.blogspot.com/feeds/8653132669461162670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1992784037172837690&amp;postID=8653132669461162670' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/8653132669461162670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/8653132669461162670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://7rojo.blogspot.com/2008/09/entre-sorbo-y-sorbo-me-lo-contaba-el.html' title=''/><author><name>p7</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02739446719142150555</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_4K-BA-B1pcQ/R7ECNCwPNWI/AAAAAAAAAAc/fmd7pgAJz78/S220/2661298104778daed5fc0e.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1992784037172837690.post-3407532882454600722</id><published>2008-09-15T01:35:00.002+02:00</published><updated>2008-09-15T02:11:11.715+02:00</updated><title type='text'>Ellos</title><content type='html'>Cuando alguien deja atrás un lugar, por el motivo que sea, deja atrás algunos recuerdos pero también algunas cosas y momentos de las que no quiere volver a oír hablar. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Él se fue a no más de 400 kilómetros de su casa. El trabajo fue el motivo de su traslado. Su familia, con la que tenía poco contacto, quedó atrás. Su casa vacía. Su relación perdida. Y Ella, muy quieta bajo aquel árbol, le decía adiós con el brazo con la promesa de "volveré pronto".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ella seguía allí. Tenía que quedarse por un tiempo, todavía indeterminado, bajo el sol de aquel duro verano. Pero en cuanto encontrara la oportunidad huiría al lugar donde Él le prometió que la buscaría. Mientras tanto, pasaba tardes enteras bajo aquel árbol, gran protagonista de su tardía despedida, con solo el paquete de Marlboro como fiel acompañante.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Él se marchó dejando atrás todos los recuerdos. Quizás intentando olvidar los motivos por los que Ella seguía a su lado a pesar de todo el tiempo pasado. Con aquel adiós Él quiso olvidar todos los rincones, todos los momentos, todas las anécdotas acontecidas tanto con Ella como con todo su grupo de amigos. Quizás, solo quizás, el tiempo lo borre todo, se repetía Él una y otra vez a todas horas de camino a su nuevo destino.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Pero aquel árbol no fue el único testigo de todos los buenos momentos juntos. Todos los rincones de aquel pequeño pueblo donde ambos habían pasado su infancia era un reflejo de su gran amistad. Los columpios que ahora ya no utilizaban los niños comenzaron siendo el empujón que necesitaban para entablar conversación. Aquel coche abandonado que descubrieron poco tiempo después y donde ambos se reunían. Él le ayudaba a subir a Ella mientras intentaba verle las bragas por debajo de su perenne falda.  El muro que saltaron y por el que Él se hizo una brecha sobre la ceja que ella cuidó con mucho cariño. La tarde en el banco del parque tras su primer día de colegio. El tobogán por el que hacían animaladas, siempre muy juntos.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Poco a poco se fueron haciendo mayores. Ya no se veían cuando terminaban los deberes. Él la recogía a la salida del instituto. Ella con una gran sonrisa le esperaba todas las tardes en la puerta. Fue entonces cuando sus lugares de reunión cambiaron. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;La esquina donde se encendieron el primer cigarro. El banco que fue testigo de su primer beso furtivo. El bar donde iban a pasar las tardes jugando al billar. Y un largo etcétera de lugares en los que ambos habían pasado toda su infancia y juventud. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora todo eso quedaba atrás. Ella seguía bajo el árbol con un cigarro en la boca esperando y deseando que aquel coche volviera aparecer. Él, dentro del coche y camino de su nuevo lugar de destino, esperaba que todo aquello, por duro que fuera permitiera dejar atrás todos aquellos momentos. Ella años antes había desaparecido. Había abandonado el pueblo buscando, según decía "un futuro mejor". Él había tenido que soportar rumores, cartas inmensas contando sus nuevas hazañas en la capital y llamadas a medianoche fruto de una noche de borrachera.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora era su turno. Ella había vuelto hacía un par de años con un coche negro, grande, de buena marca, conducido por un veinteañero vestido con más logos en su ropa que cualquier deportista. Pasó en casa de Ella la Semana Santa. Él no salió de casa. Sabía que venía acompañada y solo se atrevió a apartar la cortina de su ventana cuando llegaron. Ella se dio cuenta enseguida, estaba seguro, pero no quiso mostrar el más mínimo gesto. Meses después, cuando volvió sola, en una de sus noches en las que se veían tras enviarse varios mensajes desde cualquier lugar se esperaban, como en los viejos tiempos, en la plaza, Él se lo echaría en cara. Y Ella no pudo más que agachar la cabeza. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Tras esto, Él no fue el mismo. Pensaba que Ella se iba pero volvería para estar con Él, a su lado. Todo aquel tiempo, Él lo había pasado pensando solo en Ella, bajo aquel árbol y con el paquete de Marlboro como única compañía. Como a ellos les gustaba pasar las tardes. Sin nadie más, sin nada más. Solos. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ahora le tocaba a Él irse. Pero con la convicción de que sus promesas de "volveré pronto" y "no te preocupes por nada" las iba a cumplir. Y Ella también estaba convencida. Y por eso le esperaba bajo el árbol. En sus vidas habían pasado muchas cosas. Ella con otro. Él con otra. Los cuatro juntos en tardes que a ambos se les hacían eternas mientras en sus cabezas solo aparecían imágenes de años atrás, cuando aún vivían cerca y todo era mucho más fácil. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ese era el principal motivo por el que, tanto Ella como Él tenían claro que, tarde o temprano volverían a verse. A disfrutar el uno del otro. Cada reencuentro era mejor que el anterior. Cada llamada les hacía sentirse más unidos. Cada conversación refleja más la pasión que sentían el uno por el otro. Ambos tenían claro que, por muchas personas con las que estuviesen, el tiempo que fuera, había cosas que no se podían frenar. Y esta era una de tantas. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cada vez que se veían sus ojos mostraban una complicidad más propia de dos hermanos que de amigos. Ambos conocían el cuerpo del otro como si fuera el propio. Y como esas muchas. Era reencontrarse y saltar chispas. Entre los vecinos que los veían estar sentados en el mismo banco que hace diez años era un secreto a voces. Aunque ellos no se tocaran los más viejos del pueblo lo notaban. Pero no se sorprendían. Habían vivido la relación de tal manera que sabían que en cualquier momento eso podría ocurrir. &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Cada vez que Ella volvía de su nuevo destino esperaba coincidir con Él. La persiana bajada hacía que sus ilusiones se desvanecieran. Pero seguía manteniéndose bajo aquel árbol, pegada a su paquete de Marlboro e intentando escuchar el ruido del silencio. Como a Él le gustaba. Ella, sin embargo, prefería mantener largas conversaciones hasta que tuvieran a la luna como única aliada o hasta que el Marlboro quedara vacío. Se conectaban con solo mirarse a los ojos, por lo tanto Él sabía cuando mantener largas charlas y Ella sabía cuando mantenerse en un segundo plano y callar mientras miraba como se encendía los cigarros de esa manera tan peculiar.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;La conexión era tal que, sin si quiera darse cuenta, cierto día, ella soltó el Marlboro de su mano y dio un brinco. Dobló la esquina y allí, sentado en el banco de siempre, un mechero encendía el primer Marlboro que Él mantenía en la boca. Tal y como solo Él sabía. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1992784037172837690-3407532882454600722?l=7rojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://7rojo.blogspot.com/feeds/3407532882454600722/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1992784037172837690&amp;postID=3407532882454600722' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/3407532882454600722'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/3407532882454600722'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://7rojo.blogspot.com/2008/09/ellos.html' title='Ellos'/><author><name>p7</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02739446719142150555</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_4K-BA-B1pcQ/R7ECNCwPNWI/AAAAAAAAAAc/fmd7pgAJz78/S220/2661298104778daed5fc0e.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1992784037172837690.post-6029485645837362714</id><published>2008-07-06T22:20:00.005+02:00</published><updated>2008-07-10T00:49:02.303+02:00</updated><title type='text'>Que viva Brasil</title><content type='html'>Un fin de semana en el que todo te sale redondo, acaba todavía mejor cuando el domingo por la tarde, entre un poco de aquello que te sobró del Rock in Rio... aprovechando que estas sola en casa. Ves Trainspotting, y casi casi ya puedes hasta seguir el diálogo. &lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Ves a Amy en el Rock in Rio y te lo pasas genial rodeada de todas aquellas estrellas pequeñas que tienes en Madri y que sabes ( y esperas) que tendrás durante mucho tiempo. Llegas a Atocha un cuarto de hora después de la hora prevista... pero llegas y te dicen que estás  a tiempo, que el tren se ha retrasado, y bajas corriendo. El tren está saliendo, pero te abren la puerta y saltas en marcha. Correctísimo. Encuentras tu vagón entre maletas y cuerpos que no paran de pasearse por los 18 vagones del tren. Llegas. Por fin. Y allí lo ves, entre dos asientos, sentado. Y te vuelves a enamorar. Estás prácticamente sonámbula del sueño y cansancio acumulado del fin de semana entre saltos y gritos. Pero él te puede. Y también duerme. Está tan cansado como tú o incluso más. Pero aún os quedan fuerzas para mantener esa conversación que tanto esperabas. Y te sigues enamorando. Y te das cuenta que la vida puede ser maravillosa, a pesar de que el lunes tengas que volver a trabajar. A pesar de todo, sabes que él está ahí. En la misma ciudad. Sabes que lo volverás a ver. Sabes que está como tú. Sabes que Brasil está muy lejos pero que aún quedan tres largos meses en los que puedes disfrutar de él. Y así, pensando en todo eso, te acabas durmiendo cuando el sol empieza a aparecer entre los edificios del fondo. Como ha ocurrido a lo largo de todo el curso pero, con la diferencia de que ahora sí que te tienes que levantar, sí que tienes que moverte de la cama aunque no hayas dormido nada. Sí que tienes que salir a la calle aunque estés bien acompañada. Pero sabes que él está ahí. Sabes que lo vas a ver y que te va ha hacer la vida un poco más maravillosa todavía. Sabes que tienes tres meses por delante en los que vas a disfrutar, vas a volver a Madrid, vas a ir a Londres y vas ha hacer milquinientas cosas siempre y cuando ese brasileIro esté ahí, sonriéndote tras sus gafas de Dior y con su ya típica mochila en la espalda, mirándote como si fuera la última vez. Y realmente no te lo quieres plantear pero lo piensas, ¿será está la última vez? ¿que viva Brasil? ... y un largo etcétera. Y entonces suena la alarma y tú sigues mirando por la ventana como sale el sol y como Jaume sale a por su moto para irse a trabajar. Y tú sales de la cama, te vistes y otra vez sonámbula vas a trabajar. Sabiendo que, en cuanto pises la calle y gires aquella esquina allí va a estar él, como aquel día que lo conociste, con sus Converse, sus gafas, su mochila, ese color de piel que solo conseguimos nosotros después de tres meses en la playa, su sonrisa y su acento portugués que te hace estremecer. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1992784037172837690-6029485645837362714?l=7rojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://7rojo.blogspot.com/feeds/6029485645837362714/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1992784037172837690&amp;postID=6029485645837362714' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/6029485645837362714'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/6029485645837362714'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://7rojo.blogspot.com/2008/07/que-viva-brasil.html' title='Que viva Brasil'/><author><name>p7</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02739446719142150555</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_4K-BA-B1pcQ/R7ECNCwPNWI/AAAAAAAAAAc/fmd7pgAJz78/S220/2661298104778daed5fc0e.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1992784037172837690.post-74601324856273308</id><published>2008-06-08T19:03:00.003+02:00</published><updated>2008-06-08T19:14:31.468+02:00</updated><title type='text'>Licenciada</title><content type='html'>Llevo cuatro años luchando para poder acabar la carrera y cuando me he dado cuenta ya soy licenciada. Y me pregunto ¿y ahora qué?. Claro que puedo trabajar, seguir estudiando, no hacer nada, volverme a casa, quedarme en Torre... es ahora cuando me doy cuenta que he podido acabar, vale, pero no tengo absolutamente nada claro. Sólo sé que voy a echar de menos a personas que hace unos años ni me lo hubiera planteado. De hecho, hace unos años no me veía en esta situación y, en caso de imaginármelo, nada era tal y como ha sido. En los últimos cuatro años ha pasado de todo pero, no sé porque, sólo me quedan los buenos recuerdos en la memoria. Y todo esto el año que viene va a ser completamente diferente. Como dice alejandrito, "Menos mal que somos dos para extrañarle". Aunque no sé si eso es algo bueno o algo malo.  Yo sólo sé que en muy poco tiempo me veo con una carrera terminada, buscando prácticas con desesperación y sin ningún proyecto de futuro. Y creo que soy la última. Pero poco a poco y tiempo al tiempo. Esto de estar sola en el piso me incita a pensar sobre todos estos cuatro años y todas las cosas que he hecho mal y que no debería haberlas hecho. Lo que pasa es que ahora mismo me da absolutamente igual. Sólo esperaba que al menos acabara bien. Y no ha sido así,  pero ya no hay marcha atrás. Pero me da igual. Yo soy licenciada sin futuro. Y eso es lo que me distingue del resto. &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1992784037172837690-74601324856273308?l=7rojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://7rojo.blogspot.com/feeds/74601324856273308/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1992784037172837690&amp;postID=74601324856273308' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/74601324856273308'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/74601324856273308'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://7rojo.blogspot.com/2008/06/licenciada.html' title='Licenciada'/><author><name>p7</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02739446719142150555</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_4K-BA-B1pcQ/R7ECNCwPNWI/AAAAAAAAAAc/fmd7pgAJz78/S220/2661298104778daed5fc0e.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1992784037172837690.post-6527431683178383646</id><published>2008-04-04T00:51:00.001+02:00</published><updated>2008-04-04T00:53:51.204+02:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>¿Cuál es el primer recuerdo que tienes de Alicante?&lt;br /&gt;Mi infancia en la Albufereta cuando era una playa aún decente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mejor banda sonora para disfrutar de la ciudad es...&lt;br /&gt;La manta al coll i el cabasset&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando cierras los ojos y piensa en la capital, ves...&lt;br /&gt;El Postiguet desde el Castillo y el Cabo desde la montaña de casa&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué época le sienta mejor a la ciudad?&lt;br /&gt;El verano, pero no en Agosto que hay demasiada gente y hace mucho calor. Lo suyo es Mayo, Junio y Septiembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A qué huele?&lt;br /&gt;A un extraño y dulce olor a sal&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A qué sabe?&lt;br /&gt;A horchata y turrón&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las mejores vistas de toda la provincia están en...&lt;br /&gt;Altea&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más vale no dejarse caer por...&lt;br /&gt;La rambla en pleno Agosto, por Juan XXI o la Virgen&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ama la provincia cuando...&lt;br /&gt; son Hogueras en Alicante o Moros en Alcoi, San Vicente o Muchamiel&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero le desquicia...&lt;br /&gt;Cuando estan las playas abarrotadas&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál fue su último viaje en autobús?&lt;br /&gt;No hace mucho&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué lugar no te cansas de admirar?&lt;br /&gt;El Mediterráneo&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una comida alicantina, arroz o coca amb tonyina?&lt;br /&gt;Arroz a banda, fidegua... de todo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿cómo son los alicantinos?&lt;br /&gt;Borrachos y finos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde te gustaría que esparcieran tus cenizas?&lt;br /&gt;No me voy a morir&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1992784037172837690-6527431683178383646?l=7rojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://7rojo.blogspot.com/feeds/6527431683178383646/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1992784037172837690&amp;postID=6527431683178383646' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/6527431683178383646'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/6527431683178383646'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://7rojo.blogspot.com/2008/04/cul-es-el-primer-recuerdo-que-tienes-de.html' title=''/><author><name>p7</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02739446719142150555</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_4K-BA-B1pcQ/R7ECNCwPNWI/AAAAAAAAAAc/fmd7pgAJz78/S220/2661298104778daed5fc0e.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1992784037172837690.post-8515909114314677448</id><published>2008-03-04T21:37:00.000+01:00</published><updated>2008-03-04T21:38:14.322+01:00</updated><title type='text'></title><content type='html'>"Somos lo que soñamos ser y ese sueño no es tanto una meta como una energía. Cada día es una crisálida, cada día alumbra una metamorfosis. Caemos, nos levantamos. Cada día la vida empieza de nuevo. La vida es un acto de resistencia y de re existencia; vivimos, revivimos. Pero todo se sostiene en la memoria. Somos lo que recordamos, la memoria es nuestro hogar nómada. Como las plantas o las aves emigrantes, los recuerdos tienen la estrategia de la luz. Van hacia adelante, a la manera del remero que se desplaza de espaldas para ver mejor. Hay un dolor parecido al dolor de muelas, a la pérdida física, y es perder algún recuerdo que queremos. Esas fotos imprescindibles en el álbum de la vida. Por eso, hay una clase de melancolía que no atrapa, sino que nutre la libertad. En esa melancolía como espuma en las olas, se alzan los sueños."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Manuel Rivas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1992784037172837690-8515909114314677448?l=7rojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://7rojo.blogspot.com/feeds/8515909114314677448/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1992784037172837690&amp;postID=8515909114314677448' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/8515909114314677448'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/8515909114314677448'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://7rojo.blogspot.com/2008/03/somos-lo-que-soamos-ser-y-ese-sueo-no.html' title=''/><author><name>p7</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02739446719142150555</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_4K-BA-B1pcQ/R7ECNCwPNWI/AAAAAAAAAAc/fmd7pgAJz78/S220/2661298104778daed5fc0e.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1992784037172837690.post-6950045572235433483</id><published>2008-03-03T19:21:00.001+01:00</published><updated>2008-03-03T19:21:56.789+01:00</updated><title type='text'>Por todo</title><content type='html'>Aprovecho esta oportunidad para dar las gracias a quién inventó el mp3, la calefacción en invierno y el aire acondicionado en verano, a esa intuición que me sale en contadas y precisas ocasiones,  a quién apuesta por mí sin pedir nada a cambio, a la verdad, a quienes me enseñan cosas nuevas cada día, a la amistad, a quienes me descubren nuevas canciones y mis amigos por todos los buenos ratos vividos. Gracias al gps, al inventor de la cama y del sofá, las tormentas de verano, al conductor de metro y autobús cuando llega enseguida, a las frases míticas, a los que han aportado algo en mi vida, aún sin saberlo, las canciones que te erizan la piel, aquellos que te dicen qué preguntas ha dicho que pondrá en el examen, a quién me proporciona “mis cosas” cuando las necesito, al señor Brugal y al creador de la cocacola. Gracias a la red inalámbrica, a los largos momentos tiradas, al inventor de Internet, a una sonrisa sincera, a la risa y a quién la produce, la plaza mayor un domingo con sus bocatas de calamares y sus minis de cerveza, a quién me planea muchos viajes aunque luego no se lleven a cabo, al mcdonald’s. A las mantas en invierno, a la memoria, las ilusiones, el ibuprofeno,  y a los buenos anuncios, al ares, los condones, las oportunidades, a recordar que no hemos visto todo todavía, a viajar en buena compañía, a ti por los conejos aunque tenga que regalarlos, a cada minuto vivido durante estos cuatro años, los médicos, al jamón, al puerto, a quienes demuestran que podemos contar con ellos. A esos erasmus por aquellas llamadas desde Londres y Bristol, los cafés del Starbucks, a las cajas de cartón, a quién no me despierta cuando se va, a ti por dedicar unos minutos a leer esto, las cañas baratas, mi playa, a las segundas convocatorias, a quién sueña conmigo, las mentiras piadosas y las risas de los fines de semana. A nuestros bailes en la tarima del treintaytantos, a los que continúan la fiesta en mi casa hasta que los vecinos se quejan, por enseñarme esas palabras tan cultas, a los discos duros externos y a los que siguen compartiendo minutos contigo todos los días. A la cámara de fotos, los ceniceros, los momentos en los que puedo parar el tiempo, nuestros momentos piti a altas horas de la mañana, los abogados, a la comida mexicana, a los pequeños (y grandes) detalles de la vida, al Madrid nocturno, a mis padres por pagarme la carrera, a quién me quiere ayudar a tener claras mis prioridades, las películas que sorprenden, los buenos libros, los regalos inesperados y los abrazos.  A la dirección asistida, al diseñador de Ikea por todos sus muebles desmontables, por cuando tocabas el timbre y se me aceleraba el corazón, las colonias que nunca fallan. Al chemita por todo lo que nos reíamos de él, las sorpresas, las toallitas, a los grueros, a quién está al otro lado del telefóno cuando el insomnio esta junto a la cama, al coche por todo el trasteo que aguanta, los telepizzeros, las pipas, las miradas cómplices, los chicles de menta, a los creadores de Padre de Familia, a Alejandrito por sus increíbles letras, a quién me subía un número cinco a las tantas de la madrugada, a quién está disponible sea la hora que sea,  los fines de semana, la paella, a los móviles, al Opencor, los bolis BIC, a las conversaciones al día siguiente de una fiesta, las tarjetas del banco, a cuando reponen mis series de la infancia. A la gaditana que no cesa de querer enseñarnos a bailar sevillanas y a la canaria que cocinó aquellas arepas.  A quienes me descubrieron la Feria de Abril, a Omega y su Mambo violento, los días festivos y al creador de Boss. Gracias a los sueños y a quienes me ayudan a que se hagan realidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1992784037172837690-6950045572235433483?l=7rojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://7rojo.blogspot.com/feeds/6950045572235433483/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1992784037172837690&amp;postID=6950045572235433483' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/6950045572235433483'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/6950045572235433483'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://7rojo.blogspot.com/2008/03/por-todo.html' title='Por todo'/><author><name>p7</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02739446719142150555</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_4K-BA-B1pcQ/R7ECNCwPNWI/AAAAAAAAAAc/fmd7pgAJz78/S220/2661298104778daed5fc0e.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1992784037172837690.post-7872278929256930936</id><published>2008-02-28T01:41:00.004+01:00</published><updated>2008-02-28T02:13:49.595+01:00</updated><title type='text'>¿Que tal la resaca?</title><content type='html'>Si un sábado por la mañana o un domingo preguntas a alguien, “¿Qué tal la resaca?” más de la mitad te dirán “Mal”, entre todos ellos más de uno y dos la habrán “liado” la noche anterior; en cualquier sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella abrió los ojos y se removió entre las sábanas. Él le contestó con un ruido extraño. Se levantó sobresaltada. “&lt;em&gt;Ya la he liado&lt;/em&gt;”. Le zarandeó. Él se removió y abrió los ojos. Le acarició. “&lt;em&gt;Mal&lt;/em&gt;”, pensó ella. Le dio una palmada y saltó de la cama recogiendo las cosas del suelo. Se levantó y fue directa a la cocina. Abrió la nevera, cogió la botella de agua y le pegó un gran trago. Si has bebido el día antes y, como siempre, te has pasado, el momento en el que el que das un trago al agua es maravilloso. Se fue al salón, se tiró en el sofá y encendió la tele. A los poco minutos Él apareció en el salón ya vestido. &lt;em&gt;“¿Te quedas a comer?”&lt;/em&gt; le preguntó. “&lt;em&gt;No, me voy a casa ya. Que no te veo tampoco entusiasmada&lt;/em&gt;”. “&lt;em&gt;Será la resaca&lt;/em&gt;” le dijo Ella, mientras daba otro trago a la botella de agua. “&lt;em&gt;Pues me voy. Creo que no me dejo nada&lt;/em&gt;”, le dijo mientras se ponía la chaqueta. Ella se levantó. No sabía bien como reaccionar. Le acompañó a la puerta. Se puso de puntillas y le dio un tímido beso en la mejilla. Él la miró sorprendida. Ella cerró la puerta y volvió al sofá “&lt;em&gt;Quién diría anoche que esto iba a acabar así&lt;/em&gt;” se dijo mientras pensaba en lo ocurrido. A los pocos minutos Otra apareció por el pasillo en ropa interior. Se tiró en el sofá, literalmente. Ella se giró &lt;em&gt;“¿qué tal la resaca?”.&lt;/em&gt; Soplido. &lt;em&gt;“¿Cómo acabaste?”,&lt;/em&gt; la otra volvió a resoplar “&lt;em&gt;Pues liándola, como siempre, ¿y tú?&lt;/em&gt;”. “&lt;em&gt;Igual. No tengo más que decir&lt;/em&gt;”. Con solo una mirada ambas saben lo que ocurre. Eso es lo bueno de vivir tanto tiempo con una persona, que hay momentos en los que las palabras sobran. Y siguieron viendo la tele. A las tres y media le suena un mensaje. Ella la mira. “&lt;em&gt;No sé porqué pero siempre acabamos liándola muchísimo…”&lt;/em&gt; El mensaje es de el Otro, se le nota en la cara. Pero la Otra no lo dice, quizás porque no quiera o porque no pueda. Y así pasa la tarde, sin palabras pero con miradas que valen y dicen más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando ya han pasado dos horas y el sentimiento de culpa se escurre ya por las paredes, vuelven ha hablar del tema,&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;“¿Pero tú realmente eres feliz viviendo de esta manera?”,&lt;/em&gt; preguntó la Otra&lt;br /&gt;- “&lt;em&gt;Claro que soy feliz, me lo paso bien de esta manera. El problema es el sentimiento de culpa que tienes al levantarte al día siguiente. Pero dura poco&lt;/em&gt;”, le dijo Ella entre risas.&lt;br /&gt;- “&lt;em&gt;Mira, me estoy leyendo un libro de &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Bucay"&gt;Bucay&lt;/a&gt;, y dice que la felicidad puede lograrse, siempre y cuando uno no caiga en la estúpida idea de creer que ser feliz es estar riéndose todo el día. Por eso te pregunto si realmente eres feliz, porque aunque no estemos todo el día riendo, creo que estos momentos son tan buenos como los de anoche, ¿no crees?”&lt;/em&gt; , le aclaró Otra&lt;br /&gt;- “&lt;em&gt;No tengo ni idea&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;- "&lt;em&gt;Normal. Menuda llevabas anoche... hasta el agua de los ceniceros&lt;/em&gt;", le recordó Otra.&lt;br /&gt;- "&lt;em&gt;Calla, calla&lt;/em&gt;", le reprochó Ella entre soplidos.&lt;br /&gt;- "&lt;em&gt;Me imagino como acabó la cosa&lt;/em&gt;"&lt;br /&gt;- "&lt;em&gt;Si nos ponemos aquí a recordar...&lt;/em&gt;", le amenazó Ella.&lt;br /&gt;- "&lt;em&gt;A ver, ¿quién la lía más de las dos todos los fines de semana?"&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;El silencio del momento les hizo a las dos pensar.&lt;br /&gt;Ella fue la primera en hablar, “&lt;em&gt;pero es que lo tuyo y lo mío es diferente… tú llevabas mucho tiempo con el Otro. Aunque ahora este con una, le sigues queriendo. Entonces tu la lías más que yo&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;Otra la miró “ &lt;em&gt;. “ Pues claro, yo por mí le hubiera dicho que su elección es muy simple. Ella o yo. Ella es grande pero yo le quería, hasta el punto que fingía que me gustaba su música, le dejaba que se comiera el último trozo de mi plato, no me importaba ver el fútbol con él… Debía odiarlo, pero le quería… pero pienso que todo esto del amor tiene que ver con las oportunidades no con el hecho de que aparezca en tu vida la persona idónea. Y yo ya he tenido mi oportunidad y la aproveché mucho. De hecho, sigo aprovechandola muchos años después&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;“¿Y el Otro es tu persona idónea?”&lt;/em&gt; le preguntó Ella&lt;br /&gt;- “&lt;em&gt;No lo sé, sinceramente ya no sé nada. Sé que ahora es simplemente sexo. Lo tengo claro. Y punto. ¿Y tú qué?&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;"¿Yo? con decirte que esta mañana no me acordaba de nada..."&lt;/em&gt; contestó Ella entre risas.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;"¡Ala bestia!, siempre igual. Eres un autentico tío para esas cosas. ¿Le vas a decir algo a este?&lt;/em&gt;"&lt;br /&gt;- "&lt;em&gt;Paso tanto..."&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Al poco tiempo, Ella lanzó una pregunta al aire, “&lt;em&gt;si siempre cuando te vas de fiesta “se lía”, ¿para que salimos? ¿hasta cuando durará todo esto?&lt;/em&gt;”. Ninguna de las dos lo sabía, quizás por puro egoísmo o quizás por demostrar que los buenos momentos superan “las liadas”. Pero Otra, que era la típica que tenía respuesta para todo contestó, “&lt;em&gt;No te puedo decir hasta cuando estaremos en este plan, igual conseguimos un trabajo decente y, sin embargo, seguimos así. Yo creo que por mucho que nos hagamos mayores, seguimos tropezando… siempre dudando..Los seres humanos nacemos, crecemos, envejecemos… pero nunca maduramos&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta es una de las conversaciones que te puedes encontrar cuando amaneces en una casa que no es la tuya, en una ciudad de España completamente desconocida para tí, tras perder el avión que te lleva de vuelta a casa. Que te hacen pensar lo que estás haciendo con tu vida, como va a acabar todo esto... si en realidad quieres tener este tipo de vida por mucho tiempo... No pienso en el futuro a largo plazo, como sabe la gente que me conoce, no me gusta hacer planes para dentro de tres meses sino para dentro de tres horas. Creo que para disfrutar de la vida hay que hacer en todo momento lo que te apetece, sin pensar en las consecuencias (buenas o malas) que va tener todo eso. Si en vez de en las consecuencias disfrutas de lo que estas haciendo, todo va mucho mejor. Con la próxima salida del sol vendrán las consecuencias, pero nadie te quitará "lo bailao". Y a quién no le guste, que no mire. Y punto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1992784037172837690-7872278929256930936?l=7rojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://7rojo.blogspot.com/feeds/7872278929256930936/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1992784037172837690&amp;postID=7872278929256930936' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/7872278929256930936'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/7872278929256930936'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://7rojo.blogspot.com/2008/02/que-tal-la-resaca.html' title='¿Que tal la resaca?'/><author><name>p7</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02739446719142150555</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_4K-BA-B1pcQ/R7ECNCwPNWI/AAAAAAAAAAc/fmd7pgAJz78/S220/2661298104778daed5fc0e.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1992784037172837690.post-2729500961849712105</id><published>2008-02-21T22:26:00.004+01:00</published><updated>2008-02-27T02:45:35.269+01:00</updated><title type='text'>Y no saber bien porqué</title><content type='html'>"¿&lt;em&gt;Si vienes me llamarás de todas formas&lt;/em&gt;?", le preguntó ella, "&lt;em&gt;No lo sé&lt;/em&gt;", le contestó él.  Las palabras, dicen, se las lleva el viento; aunque, en realidad, hay palabras que la memoria retiene. Cuanto más quieres dejar de recordarlas más te vienen a la cabeza. "&lt;em&gt;Pero eso pasa tanto con lo bueno como con lo malo. Esa frase la recuerdo a todas horas pero recuerdo todavía más sus gestos, sus miradas, sus palabras de apoyo... Son demasiadas cosas que no se pueden borrar así, cómo tú dices, con un click. No se pueden olvidar las cosas buenas fácilmente, todo eso queda ahí, en el fondo.  Y por mucho que se haya acabado todo, los recuerdos permanecen; el problema es que las peleas tambíen...&lt;/em&gt;" me decía ella el otro día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras esto me dí cuenta que no todo es lo que parece. Por mucho que dos personas aparenten amistad, amor o lo que sea; si miras los gestos, las miradas y, en muchas ocasiones, hasta las palabras, te das cuenta si realmente todo es como aparenta. Por ejemplo, abres la nevera y ves una botella de cocacola; la abres, le das un sorbo y ¿que te encuentras? kalimotxo que le sobró a tu compañera de piso en el botellón de la noche anterior. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues esto es igual, pasan los años y todo, en apariencia, está igual; la misma gente, los mismos sitios, las mismas cosas... las mismas conversaciones sobre cómo van las cosas, las mismas costumbras ya consagradas "&lt;em&gt;cuando estoy triste te busco para contarte un chiste malo, me sonries, te enfadas... pero me alegras el momento&lt;/em&gt;" . Cuando por detrás todo son peleas y desconfianzas.  Aún así, cuando se acaban las vacaciones y todo vuelve a ser como antes, siempre está el típico mensaje en el que te despides de esa persona, no sabes muy bien por qué pero ahí está la necesidad de despedrise. Unos minutos o segundos después aparece la misma sensación que se siente el día siguiente de una borrachera cuando ves los mensajes enviados o las llamadas realizadas. Creo que, aunque a veces duela, siempre todo te termina atrapando, y esto no es menos. Y al final te ves a las 2 de la mañana escribiendo en un blog al que, en realidad, no le llegas a encontrar el sentido, sin saber porqué.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, hoy por fin he la pulsera del todo incluido... también he vaciado, casi un mes después, el último bolso lleno de cosas de Punta Cana; suena triste, pero es así... Pero he encontrado el reloj todavía con hora local caribeña, 4 de la tarde... me he imaginado lo que estaríamos haciendo, o bueno, bebiendo... aunque, está claro que chupitos de Mamajuana seguro que teníamos en la mano (o tequila boom boom)... en fin, todo pasa y esto no es menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aun quedan muchas cosas por delante, aunque a este paso no vamos a poder disfrutar de ellas, porque igual morimos antes a este paso, esto de empezar los fines de semana los miércoles, nos va a acabar pasando factura (a parte de los números rojos en la cuenta).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1992784037172837690-2729500961849712105?l=7rojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://7rojo.blogspot.com/feeds/2729500961849712105/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1992784037172837690&amp;postID=2729500961849712105' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/2729500961849712105'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/2729500961849712105'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://7rojo.blogspot.com/2008/02/y-no-saber-bien-porqu.html' title='Y no saber bien porqué'/><author><name>p7</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02739446719142150555</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_4K-BA-B1pcQ/R7ECNCwPNWI/AAAAAAAAAAc/fmd7pgAJz78/S220/2661298104778daed5fc0e.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1992784037172837690.post-5748625713445216746</id><published>2008-02-18T23:41:00.005+01:00</published><updated>2008-02-21T22:25:57.939+01:00</updated><title type='text'>Semana intensa</title><content type='html'>Me doy cuenta que llevo desde Navidad sin pasar por mi caso, ahora, mientras en la radio suena la nostalgica canción de Melocos y la Quinta estación. En realidad odio este tipo de canciones que solo te traen recuerdos estúpidos a tu mente, pero esta es diferente... habla de esas despedidas que, en realidad, a nadie le gustan pero que te cambia la vida completamente y que sabes que, una vez llegas a Madrid, todo es diferente y, en momentos, mejor. Cuando me voy, en los andenes de la estación de Alicante te encuentras todo tipo de personas que se van, cada una a una cosa diferente, de hecho, me encanta imaginarme sus situaciones; de dónde vienen, dónde van y por qué. Muchas de ellas se van de su tierra, dónde nacieron o dónde tienen a las personas que quieren. Coges el tren que te transporta a tu nueva vida, pero en ese momento te vienen a la cabeza todos los sueños que has dejado atrás, todos los buenos momentos vividos, todas las personas... y, como dice la canción "aquel olor a sal".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero llegas a Madrid y te das cuenta de que es aquí dónde esta, ahora mismo, tu vida. Personas que conoces nuevas, momentos que quizás nunca se vayan a repetir... y es eso lo que tienes que aprovechar ahora mismo, porque allí te quedan las personas imprescindibles que, aunque estes lejos, sabes que vuelves y allí están; y allí esta los sitios que te han visto ganar y te han enseñado a perder, los momentos que también han sido únicos y que, vuelves y aceptas los nuevos retos, con fascinación, porque pensabas que nunca iban a volver a ocurrir... Pero ahora aquí aparecen nuevos desafíos, nuevas sensaciones y nuevas personas y eso es en lo que ahora piensas y no en lo que te encontrarás a la vuelta a casa, porque, realmente no te importa. Piensas en disfrutar los últimos cuatro meses como universitaria; cada momento, aunque tengas que sacar las ganas de debajo de las piedras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un ejemplo ha sido esta última semana, que si me pusiera a contarlo podría estar horas y, sinceramente, es de lo que menos ganas tengo. Pero se puede resumir diciendo que ha sido muy intensa; sin dar muchos más datos. Ayer alguien me preguntó "que tal" y solo me salió decir "demasiado bien", "¿y eso?" pues por muchos motivos ya que ha habido de todo y muchas risas a pesar de haber perdido dinero en el casino. Solo puedo decir, que el temazo puntaca-na-diense "Siente el boom" ha sonado de fondo (tanto a través del ordenador como a en boca de alguien) desde el miercoles pasado. El resto ha sido pasarse demasiado, más de lo que lo debería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De hecho, te podría decir que si quieres tener algo de lo que hablar durante la semana sólo tienes que pasarte por el Treintaytantos... cuando estemos nosotros. En fin, el otro día en un programa de Antena 3 sobre las adicciones de los adolescentes salió una canción  nueva que dice "yo lo que quiero es irme de fiesta.." que, por lo visto es el nuevo himno de los jóvenes borrachos... Me dí cuenta de que, a este paso tendremos que hacerla nuestra... bueno, nosotras y Paquirrín, que este fin de semana estaba dándolo todo por tierras valencianas aunque el miércoles estaba de Feria de Abril por Madrid, mientras nosotras nos bebiamos todo el rebujito del Dalay.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, este nuevo fin de semana ya ha comenzado. Y puede llegar a ser tan surealista como cuando vi el otro dia a una china de Sevilla en "&lt;a href="http://www.cuatro.com/programas/programas/entretenimiento/tienestalento/"&gt;Tienes Talento&lt;/a&gt;" (Cuatro) que hablaba andaluz y bailaba flamenco como una crack.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1992784037172837690-5748625713445216746?l=7rojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://7rojo.blogspot.com/feeds/5748625713445216746/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1992784037172837690&amp;postID=5748625713445216746' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/5748625713445216746'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/5748625713445216746'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://7rojo.blogspot.com/2008/02/semana-intensa.html' title='Semana intensa'/><author><name>p7</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02739446719142150555</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_4K-BA-B1pcQ/R7ECNCwPNWI/AAAAAAAAAAc/fmd7pgAJz78/S220/2661298104778daed5fc0e.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-1992784037172837690.post-1766651425378698257</id><published>2008-02-12T04:20:00.001+01:00</published><updated>2008-02-12T05:08:12.313+01:00</updated><title type='text'>Y al final soy yo la que no puede dormir</title><content type='html'>Mientras doy mucha vueltas en la cama, me acuerdo de cada una de las frases de tu e-mail, quizá sea eso lo que no me deja dormir. O igual es el calor que hace en este cuarto que me trae a la memoria tus frases a medianoche sobre lo que calentaba aquel edredón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si esto hubiera ocurrido hace unos años, lo que se hubiera quedado sin contestar hubiera sido una carta, más difícil de borrar que un e-mail. Con las nuevas tecnologías es mucho más fácil olvidar lo escrito simplemente haciendo clic en eliminar el correo ha desaparecido, no tienes ni que leerlo, desaparece sin más, como si nunca hubiera existido. Luego te disculpas con un “no he recibido nada” y todos tan contentos. Pero esta vez no es así, lo leo. No contesto pero lo leo. Una vez más. Y otra. Y otra. Así hasta seis veces. Las suficientes para darme cuenta que no tengo qué contestarte. Que igual que hay cartas que se quedan sin contestar, también hay e-mails. Tal como decía la letra de un grupo argentino que solo se oyó en España un verano cualquiera mientras Georgia Dann componía más canciones, “yo quemaré tus cartas”, en este caso, a las 4 de la mañana me levanto de la cama, después de mucho pensar, para borrar todos y cada uno de tus emails y conseguir, de esta manera, dejar ya de lado todo lo que me hace perder el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi viaje caribeño me ha servido para mucho. Una de ellas la resume perfectamente &lt;a href="http://es.wikipedia.org/wiki/Paulo_Coelho"&gt;Paulo Coelho&lt;/a&gt;, al que tú me ayudaste a descubrir: “&lt;em&gt;Algunas veces hay que decidirse entre una cosa a la que se está acostumbrado y otra que nos gustaría conocer&lt;/em&gt;” y, me decido por lo nuevo que quiero conocer. Sonará paradójico que el mismo autor de los libros que había en tu mesilla me haga recapacitar de esta manera. Pero me queda poco tiempo en esta forma de vida fácil en la que no dependo de nada más que de aprobar las asignaturas y de llamar a mi madre todas las noches para asegurarme el dinero acordado en la cuenta. Suena cruel, pero al fin y al cabo es así. Y como se encargan cada día de recordarme que en Junio ya apareceré en la orla como licenciada en periodismo (aún sin serlo), prefiero borrar los emails y dejar de dar vueltas estúpidas en la cama por las noches. Porqué sino es imposible moverme de la cama cuando a las 8 suena el despertador y los días no esperan. No se pueden borrar dándole a eliminar. Y quiero seguir conociendo todo esto nuevo, que por algo es mi último cuatrimestre universitario.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/1992784037172837690-1766651425378698257?l=7rojo.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://7rojo.blogspot.com/feeds/1766651425378698257/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=1992784037172837690&amp;postID=1766651425378698257' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/1766651425378698257'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/1992784037172837690/posts/default/1766651425378698257'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://7rojo.blogspot.com/2008/02/y-al-final-soy-yo-la-que-no-puede.html' title='Y al final soy yo la que no puede dormir'/><author><name>p7</name><uri>http://www.blogger.com/profile/02739446719142150555</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='27' height='32' src='http://bp2.blogger.com/_4K-BA-B1pcQ/R7ECNCwPNWI/AAAAAAAAAAc/fmd7pgAJz78/S220/2661298104778daed5fc0e.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
